Elifaz significado bíblico

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Definición. El significado bíblico de Elifaz es Dios es oro fino. En las santas escrituras existen dos hombres llamados así. Uno de ellos, se destacó por ser un amigo falso. Su habla era insensata y hacia acusaciones en situaciones que él desconocía el origen. Jehová desaprobó su forma de actuar.

¿Qué relación tenían Elifaz y Esaú?

Jacob, era hermano gemelo llamado Esaú, a quien se le conoció como Edom. Él tuvo varias esposas, una de ellas era Adá. Esta mujer cananea le dio su primogénito y lo nombró Elifaz. Este hombre tuvo alrededor de unos siete hijos, que junto a sus primos llegaron a ser los jeques de su familia.

Este término solo se utiliza en las santas escrituras con los edomitas y los horeos. Por parte de Esaú había catorce jeques. Ellos eran otros integrantes de dicho clan, muy diferente a la lista que aparece en 1 Crónicas en su capítulo 1. Este término solo se utiliza en las santas escrituras con los edomitas y los horeos. Por parte de Esaú había catorce jeques. Ellos eran otros integrantes de este clan, muy diferente a la lista que aparece en 1 Crónicas en su capítulo 1. Entre los hijos de Elifaz se cuenta a Temán, Omar y Amaleq.

¿Por qué se le considera a Elifaz un mal amigo?

Job era un hombre recto e íntegro que adoraba a Dios. Tenía varios hijos y muchos animales. Incluso, se le consideraba el hombre más importante de todos los orientales. Cuando satanás se fijó en las cosas buenas que tenía. Se dirigió a Jehová y lo acusó por servirle a él por interés. Además, que si él le quitaba la protección, el hombre le daría la espalda.

El señor aceptó retirarle el resguardo a su siervo y dejar que satanás lo tentara. La única condición es que no debía atentar contra su vida. Esa fue la oportunidad de quitarle de manera trágica sus posesiones y sus hijos, en muy poco tiempo. Cuando Elifaz, Bildad y Zofar se enteraron de estas desgracias, decidieron ir juntos a visitar a su amigo.

Su objetivo era consolarlo ante tal situación. Sin embargo, en vez de darle palabras de aliento, lo acusaron de haber cometido algún pecado grave para recibir ese castigo. Por los detalles del relato, se puede decir que Elifaz era temanita y descendiente del anterior. Además, como sus discursos eran más largos, se cree que era el más viejo de los tres y el más influyente.

En la segunda ronda de disertaciones, Job los llama consoladores molestos, debido a la aflicción que causaban sus palabras. Incluso, eso lo llevó a dudar si Dios lo estaba castigando. Sin embargo, el joven Elihú lo hizo razonar. Al final, después que Jehová hablara con el hombre, se dirigió a Elifaz y sus amigos, mostrándoles su desagrado.

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