Perfumista significado bíblico

perfumista

Definición. El significado bíblico de perfumista viene de la profesión ancestral de crear perfumes. En la Biblia siempre era relevante el uso de la fragancia, por ende este trabajo es muy importante.

En él necesitas un olfato refinado, con la autoridad de distinguir numerosos olores particulares. Podían utilizar al menos 400 ingredientes distintos en un solo perfume y que así sea perfecto.

En la antigüedad, los candidatos para practicar este oficio pasaban por algunas pruebas, tenían como objetivo comprobar que tuvieran el don del olor agudo dado por Dios. Es necesario que tengan  sabiduría que puedan expresar en su obra.

Los aromas de los perfumista

Los israelitas usaban en grandes magnitudes los buenos olores generados por sus perfumistas, para el cuidado del cuerpo y del cabello. La canela, el incienso, la casie, el aloe vera y el nardo son algunos de los muchos ingredientes que empleaban para la creación de fragancias.

Eran bien cultivados en ubicaciones alrededor del valle de Jordán, aunque también se importaban de otros lugares, como Arabia.

Las plantas para los ingredientes que empleaban se transportaban en saquitos, también los pulverizan o tostaban. La esencia se obtiene luego de que se realizan variados procesos, como la destilación.

El resultado que se recibía lo metían en cajas pequeñas, las cuales se colgaban de la cintura, así desprendían el olor.

También era muy común que los perfumistas generarán ungüentos, se mezclaban con las colonias y se situaban en el cuerpo, en las vestimentas y en los muebles de los hogares. Además, de que eran expertos en la creación de bálsamos.

A Jesús se le colocaron en el torso perfumes de gran valor. En las sepulturas se empleaban esencias especiales para que el alma descanse en paz.

En ocasiones, aunque no era usual, los cadáveres pasaban por el proceso de embalsados.

Perfumistas de Palestina

Los perfumistas de Palestina creaban ungüentos, que hacían con el aceite de oliva perfumado con anterioridad. Consideración especial se debe tener al incienso sagrado, el cual según los perfumistas era el arte de su profesión, para usarlos en el tabernáculo.

Se elaboraban con uñas aromáticas, estacte, incienso puros y galvanos. Estaba prohibida su creación para usos privados, si los producían, te juzgaban y sentenciaban a pena de muerte.

Se creía que los buenos aromas a Dios le agradaban. Por lo que los rituales, funerales y bautizos eran acompañados con olores particulares, con inciensos conmemorativos y con ungüentos de fuerte aroma.

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