Perfume significado bíblico

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Definición. El significado bíblico de perfume hace referencia a la sustancia aromática que se empleaba para otorgar un olor agradable al cuerpo o a un lugar.

Los perfumes y óleos perfumados eran muy usados por el pueblo de Israel para el cuidado del cabello. De igual forma, usaban perfumes y especias aromáticas para dar sepultura a los difuntos; aunque también los cadáveres eran embalsamados, esto con muy poca frecuencia.

Uno de los perfumes que se considera como el mejor mezclado, el más puro y santo era el incienso, que representaba las excelencias de Cristo. Se componía por gálbano aromático, uña aromática, estacte y también incienso puro; todas estas sustancias debían encontrarse a partes iguales en relación al peso.

Ya que la finalidad de esta colonia era ser quemado en el tabernáculo, no debía prepararse con fines que incluyeran el uso personal. Si algún especialista en crear perfumes se atrevía a hacerlo con esta finalidad, podría originarle  pena de muerte.

Así mismo, la mirra también fue considerada como una fragancia de gran valor pues esta es el elemento primordial en el aceite de unción. Dicho aceite fue utilizado para aliviar las heridas de Jesús luego de la crucifixión.

El termino perfume en la Biblia también hace referencia al líquido obtenido mediante la destilación, luego de mezclar los diversos ingredientes con aceite. Tal sustancia se colocó como ungüento sobre las superficies o partes del cuerpo que se deseaba aromatizar.

Elaboración del perfume

Entre los diversos aromas que existían, el que provenía de los pétalos de flores era muy popular, ya que su elaboración era muy sencilla. Para obtener la fragancia de los pétalos de flores, estos se sumergían en aceite por un tiempo prolongado para que el líquido se impregnara del aroma del pétalo.

También, había otros momentos en que el aceite y los pétalos, se calentaban y el vapor que esta sustancia desprendía inundaba el lugar. Otras fragancias que constituían la base para crear los perfumes eran la canela, el áloe, la mirra, el azafrán, el nardo, el incienso, entre otros. Los cuales podían provenir o ser importados del valle del río Jordán, de Arabia, Palestina y diferentes lugares.

Por su parte, los ungüentos que tenían su origen en Palestina eran elaborados utilizando el aceite de oliva perfumado como base. La fragancia que se obtenía se colocaba en pequeñas cajas que se guindaban por medio de una correa en la cintura.

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