Misael significado bíblico

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Definición. El significado bíblico de Misael es '¿Quién pertenece a Dios?'. Existen tres hombres que llevaron ese nombre. Todos ellos, hicieron lo que era bueno a los ojos de Jehová, aunque eso puso en riesgo su vida y requirió de mucha valentía.

¿Por qué Misael tuvo que sacar unos cadáveres del tabernáculo?

Cuando los israelitas estaban en el desierto, Jehová les ordenó hacer una tienda de adoración para él. Todos los miembros del pueblo dieron sus cosas valiosas con el objetivo de contribuir a la construcción y elaboración de los utensilios. Bajo la guía divina, se dispuso que la tribu de Leví se encargaría de realizar el servicio sagrado. Entre ellos se encontraba Misael y sus familiares.

Sin embargo, el que lideraría a todos y se encargaría de las ofrendas quemadas era Aarón y sus descendientes. Estos hombres tenían que llevar una vestimenta particular para entrar al lugar santo. Incluso, debían estar limpios en sentido moral y espiritual. Si faltaban a esos requisitos, Jehová los ejecutaría.

Los hijos de Aarón, Nadab y Abihú se pusieron a ofrecer fuego a Dios sin estar autorizados. Además, tenían una conducta reprochable a la vista de todos; eran inmorales y unos borrachos. Así que, en el momento que entraron al lugar santo salió un fuego que acabó con sus vidas. Moisés ordenó a Misael y Elzafán sacar los cadáveres.

¿Qué otras cosas hizo Misael?

Una vez que los babilonios se llevaron al exilio a los israelitas, tomaron a los jóvenes de mejor apariencia para el servicio del rey. A Misael y sus amigos, se les hospedó en el palacio, les cambiaron los nombres y se les puso la misma dieta que el monarca. Sin embargo, esto implicaba consumir alimentos que la ley de Dios les prohibía.

Misael y sus compañeros, le pidieron al guardia que los cuidaba que les permitiera mantenerse con legumbres y agua. A los diez días estos tenían mejor semblante que los demás. Incluso su sabiduría, les permitió cumplir como funcionarios reales y encargarse de la administración de la provincia de Babilonia.

Por otro lado, en los días del copista Nehemías, el rey Artajerjes les permitió regresar a un grupo para reconstruir la ciudad de Jerusalén y su templo. A pesar de la oposición, ellos comenzaron los trabajos, pero también reanudaron su adoración a Jehová en su casa.

Para eso, construyeron una plataforma de madera. Nehemías, junto a Misael y otros ancianos, leyó el libro de Ley a los judíos presentes. Esto los motivó a confesar sus pecados y hacer las paces con su Dios.

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