Flecos significado bíblico

flecos

Definición. El significado bíblico de flecos es cordoncillos o borlas que tenían las vestiduras de los israelitas. Están estaban en el borde de las prendas y se elaboraban con hilos de color azul o púrpura violeta. Más que un adorno que embellecía su apariencia, era una forma de mostrar su obediencia.

¿Qué recordatorio estaba detrás de los flecos?

Desde el momento que Dios hizo un pacto con Abrahán, Isaac y Jacob, asumió el compromiso de adoptar a sus descendientes como su pueblo en la tierra. Esta era una generación escogida entre las demás naciones y recibirían su protección. Además, de ellos saldría el Mesías que le daría la salvación a la humanidad.

Sin embargo, el pueblo de Israel tenía obedecerle y mantener una relación estrecha con él. Para eso, Jehová le dio una serie de normas que debían seguir. Entre estas se destacan evitar la idolatría, la inmoralidad y el asesinato. Además, le indicó que los sábados era un día para hacer cosas espirituales.

Por otro lado, les dio instrucciones de cómo debía ser su vestimenta. Ellos tenían que colocar en los bordes de sus faldas unos flecos. Encima de estas borlas llevaría una cuerdecita azul. Por lo general, las piezas de vestuario de los israelitas eran sencillas, en comparación con las llamativas prendas de sus vecinos.

Estos cordoncillos serían un recordatorio visual para que todos los que los vieran, supieran que eran un pueblo aparte y especial. Además, cada vez que ellos observaran los flecos tendrían presente su obligación de obedecer los mandatos de su Dios. Esto podía ayudarlos a mantenerlos dentro de los actos que Jehová aceptaba.

¿Quiénes debían llevar los flecos en su vestidura?

Este mandato era para todos los hombres del pueblo, desde el rey hasta el campesino más sencillo de la nación. Incluso, el manto que usaban por encima tenían que colocarle flecos en los cuatro extremos. Asimismo, el dobladillo de la vestidura azul del sumo sacerdote llevaba unos cordoncillos muy parecidos fabricados en oro.

Ahora bien, cuando Jesús estuvo en la tierra, existía un grupo llamado los fariseos. Esta secta quería destacar entre todos los demás, simulando que eran más rectos y limpios en asuntos espirituales.

Ellos se colocaban cajitas con porciones de las escrituras en la frente y sus flecos eran más grande de lo habitual. Su objetivo era impresionar a todos con las apariencias, más no con sus obras. Por eso, el Cristo los acuso de hipócritas y estimuló a sus discípulos a no imitarlos.

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