Cristal significado bíblico

cristal

Definición. El significado bíblico de cristal es un mineral claro, incoloro y transparente. Esta variedad del cuarzo, que se menciona en las santas escrituras, en la actualidad se le llama cristal de roca. En la antigüedad se tenía como una piedra preciosa de gran valor comercial.

¿Qué particularidades tiene el cristal?

En la Grecia clásica, se pensaba que estos elementos eran en la práctica lo mismo. Sin embargo, unos comentaristas bíblicos, indican que esta semejanza es errónea. Su argumento es que el cristal mantiene siempre su forma original y no puede fundirse, aunque se ponga en fuego. En cambio, el hielo no tiene esas características.

La composición de este mineral es de óxido de silicio y puede tener en ocasiones fracciones de aluminio. Cuando se expone a los rayos de luz natural o artificial, reaccionan reflejando una variedad de colores. Aunque hay millones de yacimientos de este tipo de cuarzo, se encuentran centralizados en lugares específicos. Por eso, era tan costoso en la antigüedad.

Ese material se utilizaba para fabricar herramientas cortantes, como las puntas de flecha. En algunas culturas, aprovechaban las propiedades del cristal para elaborar las hojas de los puñales. Esos artículos se empleaban en las ceremonias religiosas o reales. Otras culturas creaban sellos, gemas y objetos de adornos, como las jarras, fuentes o recipientes de gran tamaño.

Uso simbólico del cristal en la Biblia

En los días del siervo Job, este mineral se les comparaba a las perlas y el coral. Estos objetos los buscaban por su belleza natural. Además, conseguirlos implicaba un gran trabajo. A veces se originaban en sitios de difícil acceso, lo que hacía que su costo aumentara.

Por eso, si alguien poseía un objeto de cristal, se le tenía como una persona prestigiosa y con dinero. A pesar de su elevado costo, Job consideró que la sabiduría era más valioso que todos esos objetos.

Ahora bien, en el libro de Apocalipsis se hace referencia a un mar vítreo con características similares al cristal. Esta formación de agua era claro, brillante y puro, que se encontraba en la ciudad santa o la Nueva Jerusalén.

Ese lugar especial forma parte de las muchas visiones que tuvo el apóstol Juan y por lo cual se entiende que no se refiere a un sitio literal. Sobre ese mar se dice que brillaba como las piedras de jaspe, con la claridad que tiene un cristal. Por otro lado, el río de agua de vida tenía un aspecto similar.

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