Batalla significado bíblico

batalla

Definición. El significado bíblico de batalla, es combate que se lleva a cabo con la ayuda de los ejércitos. Si bien en la antigüedad no se tenían tantos detalles respecto a sus formaciones y estrategias, sabemos que su fin consistía en atacar al enemigo.

Vídeo sobre el significado bíblico de Batalla

https://www.youtube.com/watch?v=42lzV1qiWEk

Objetivos de la batalla

Los hombres en la batalla tenían el propósito de confundir o emboscar al bando contrario. Estos sucesos ocurrieron bastante con el ejército del faraón Seti I y el pueblo de los sirios. Para dar inicio, se realizaba una señal de alarma que podía manifestarse a través de un grito o de trompetas.

En la batalla, se empleaban varios tipos de armas que funcionaban de medio de defensa. Tales como el arco, las flechas y lanzas. Aunque en los tiempos de Salomón, los israelitas se valían de carros y en la época de los reyes, salió a la luz la caballería.

Es por ello, que en la batalla era común observar choques entre los representantes de cada ejército enemigo. Cuando alguien vencía, era su obligación enterrar a sus muertos y realizar una lamentación por las personas que perdieron sus vidas en la lucha.

Por lo general, los ganadores se llevaban las cabezas de sus enemigos tal si se tratase de un trofeo. Así como, otros de los miembros de sus cuerpos que simbolizaban su poder y determinación en la batalla. En las ocasiones que se quedaban con los cautivos, los vendían de esclavos.

La batalla de la fe

Pelear la batalla de la fe significa permanecer en el propósito que Dios nos tiene preparado. Puesto que, algunas personas se desvían del camino debido a ciertas circunstancias de la vida. Sin embargo, Jesús nos dice que seamos fieles a su palabra y a sus discípulos.

Asimismo, el pecado reina en el terreno de los hombres y el Padre nos invita a ganarle la batalla al espíritu del mal. Todo esto, es posible lograrlo con acciones que inciten al bien y que nos espanten de las tentaciones. Sin importar que tan pequeñas sean, es pertinente no obedecer las pasiones y deseos que podrían alejarnos del camino del reino de los cielos.

Ir a hacer frente en la batalla por la fe nos permite ser firmes al poder del Creador. Nos ayuda a razonar y a dominar los impulsos que se convierten en pecado. Para tener éxito en esta misión, es válido pedirle al Espíritu Santo su guía, si queremos gobernarnos y alejarnos del sufrimiento.

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