Atac significado bíblico

atac

Definición. El significado bíblico de Atac, es lugar que se encontraba justo al sur de la región de Judá. Tal término proviene del hebreo jAthâk que se traduce como posada o albergue. En tanto que, existen confusiones respecto a la palabra porque algunas personas la confunden con Eter.

Asimismo, la historia más relevante que caracterizó a Atac, es que por allí dio su paso el rey David. Todo ello, el día en el que les envió sus regalos del botín a los habitantes de este sitio. Aunque, entre ellos figuran de modo principal los ancianos de Judá.

David y la derrota de los amalequitas

En los tiempos antiguos, los de Amalec invadieron varias regiones como Siclag y Neguev. Es por eso, que David y su ejército se acercaron hacía allá para ponerle un alto a la situación que se estaba saliendo de control.

Pues, estas personas prendieron fuego y se llevaron cautivas a las mujeres y a los niños que allí habitaban. Entonces, cuando David se acercó a Siclag, se percató de que las edificaciones estaban quemadas y del estado de desolación que allí existía.

Y alzó su voz en señal de lamento por aquellos a quienes se les privó de su libertad. Además, los habitantes de la ciudad que estaban en su contra amenazaron con apedrearle porque no tenían a Dios en sus corazones.

Pese a esta lamentable situación, David fortaleció su espíritu en oración a Jehová, quien le dio todas las respuestas respecto a cómo tenía que actuar con los habitantes de Siclag y los de Atac. A la vez, le dijo que gracias a su valor y tenacidad sería capaz de darles libertad a los cautivos.

Por ese motivo, David partió hacia el torrente de Besor con sus hombres de guerra, entre los que se contaron un máximo de cuatrocientos.

Luego, se percató de que los amalequitas estaban haciendo fiesta, comiendo y bebiendo del botín que se llevaron de los filisteos. Todos estos eventos desencadenaron su ira y por eso, los hirió de gravedad.

Recompensa para Atac

A pesar de los esfuerzos de David, algunos de sus enemigos lograron escaparse montados sobre sus camellos. No obstante, el rey fue y les quitó el botín que habían tomado por la fuerza porque tenía un gran propósito en mente.

Así pues, agarró sus pertenencias y libertó a las mujeres y a los niños que eran cautivos. Más adelante, dio gran parte de la recompensa a diversas ciudades en donde se encontraba Atac, porque deseaba que lo vieran de manera grata antes de su coronación.

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