Vigilante significado bíblico

vigilante

Definición. El significado bíblico de vigilante, es que vela o está pendiente de algo. La palabra proviene del latín vigilans y de ella dependen la seguridad y felicidad de muchas personas. Además, aparece numerosas veces en la Biblia, indicándonos los designios del Señor.

En las sagradas escrituras ser vigilante tiene que ver con el ojo observador por parte de Dios. El cual, se enfoca en las obras y buenos actos que realizan sus hijos sobre la tierra.

El término vigilante también se empleó bastante en aquellas ciudades antiguas que contaban con muros que podían atacarse por medio de sus enemigos. Es por ello, que existían guardias encargados de resguardarlas en caso de que se presentaran ataques significativos. Sin embargo, se registran algunos descuidos históricos de tales fortalezas.

Dios como vigilante de la Iglesia

Hoy en día, el Padre Celestial actúa como vigilante del legado de la Iglesia que dejó su amado hijo Jesucristo después de repartir el evangelio con la ayuda de los apóstoles. No es un secreto que muchas de las congregaciones alaban su pasado y se preocupan más de los bienes materiales que de amar a Dios.

Es por ello, que el Eterno es vigilante porque desea que sus hijos le concedan más valor al camino espiritual. Así pues, es importante restaurar la Iglesia, levantar su estado actual y evitar las apariencias religiosas falsas. Fomentar la prosperidad con actos de piedad y bondad hacia el prójimo.

Beneficios de ser vigilante

Si somos vigilantes con nuestro actuar y tomamos el camino correcto que nos conduzca a la restauración espiritual, no moriremos. Pues, el Señor nos promete un final lleno de toda la gloria en el paraíso que nos tiene preparado.

Cuando nos encargamos de ser vigilantes ante Dios, tendremos nuestro nombre escrito en el libro de la vida. Como lo dice la Biblia, los pecados se borrarán gracias a la sangre que derramó Jesús en la cruz y no estaremos adormecidos por los placeres mundanos del mundo.

El siervo vigilante

Existe en la Biblia una parábola que nos relata la importancia de ser vigilante. A la par, nos indica que tenemos que estar preparados ante la llegada de Jesús a la tierra. No debemos dejarnos llevar por las cosas pasajeras y poner nuestro corazón en el cielo tal como lo hizo el siervo.

El buen servidor del Señor es aquel que mantiene vigilante su espíritu, actúa con compromiso, paciencia y prudencia.

Subir