Sela significado bíblico

sela

Definición. El significado bíblico de Sela, alude a un Risco. También era el nombre de una ciudad y territorio que existió en tiempos antiguos.

Ciudades designadas como Sela, según la Biblia

La población de Sela se localizaba en el valle que abarca desde el Mar Muerto hasta el Mar Rojo. Próximo al monte de Hor. Cuya frontera estaba en la zona de los amorreos. También se le conoció como la Roca. Hoy día se desconoce su ubicación exacta. Historiadores la asocian con la población que se halla en Edom.

Pero no hay registro de que ese poblado amorreo se haya extendido demasiado, llegando a adentrarse más al sur hasta la tierra dominada por los edomitas. En la Biblia hay referencias sobre otro sitio que se llamó Sela. Se dice que fue una de las ciudades que conquistó Amasías, hijo del rey Jehoás. Una tierra de gran importancia que controló este rey de Judá. Él le cambió el nombre de Sela por Joqteel.

También profetas del calibre de Isaías y Abdías las mencionan como territorios que se les condenó a destrucción. Por ejemplo, en la denunciación contra Moab se dice que sería arrastrada. Algunos eruditos piensan que ese pueblo se trata del mismo sitio que dominó Amasías.

Descripción de Sela, ciudad de los edomitas

La región era el lugar fortificado de los habitantes de Edóm. Diferentes gobernantes dominaron y conquistaron aquel territorio. El último en ejercer control sobre ella fue el rey Nabonido. En los hallazgos, hay tallados en relieve donde se menciona al rey, así como los numerosos símbolos sagrados de las deidades.

También han localizado restos de ocupación que datan a finales de la edad de bronce y la época romana. Y cisternas y canales, lo que permite inferir que se trataba de depósitos de aguas para abastecer a los habitantes de la zona.

Muchos identifican la ciudad con Umm el-Biyara un recinto reforzado, rocoso. Dicho lugar se encontraba a unos 100 kilómetros del extremo septentrional del golfo de Aqaba. Este último, se dice que pudo estar enclavado en la llanura occidental donde luego se construyó nabatea de Petra. La zona era bien regada y fértil.

Además, estaba protegida, solo se podía entrar a ella mediante un desfiladero muy pequeño y de difícil acceso. Por estar rodeada de escarpados riscos de arenas. Las ruinas del poblado de Petra, así como sus templos, tumbas y las casas labradas, no formaban parte de la antigua Edóm de Sela.

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