Secreto significado bíblico

secreto

Definición. El significado bíblico de secreto, es el compromiso moral de no contar situaciones ocultas a otras personas. Bien sean noticias o información que se considere confidencial y que por ningún motivo, debería ser revelada.

El secreto existe desde los tiempos antiguos y el no romper su principio moral es una tradición católica que aún permanece en la actualidad. Es por ello, que los hombres con sentido de la ética prefieren guardar la información que solo se les reveló en confidencialidad.

Tipos de secreto

Ahora bien, un secreto oculta una naturaleza relacionada con sentimientos, defectos o los afectos e impulsos de las personas. A su vez, encierra un significado de promesa o confidencia que no puede darse a conocer sin previo permiso.

El secreto, también es sacramental. Este, consiste en el que se vincula con Dios y que forma parte de los penitentes que confiesan sus pecados ante el Padre Celestial. Asimismo, encierran una verdad interior y la intimidad de cada uno de los seres humanos sobre la tierra.

Si alguien decide revelar un secreto que se le contó en confidencia, está rompiendo el deber de la reserva. Es importante respetar la dignidad de las personas y no hacer al otro lo que no se quiere para sí mismo. Sería injusto infringir la confianza de quien nos contó sus cosas más íntimas.

La Biblia y el secreto

Por otra parte, las sagradas escrituras nos enseñan que Satanás es capaz de manifestarse de muchas formas con tal de hacer caer a los hombres en tentación. En tal caso, el secreto podría ocultar aspectos muy negativos como sentimientos que inciten al suicidio o pecados graves que esté cometiendo una persona.

Es por ello, que muchos mantienen su secreto más oscuro por temor a ser descubiertos. Así pues, es relevante desenterrarlos con el fin de  mejorar nuestra relación con Dios. En Job 28:11, vemos esta referencia 'Detiene los arroyos para que no corran, y saca a luz todo lo oculto.'

Como se indica, la verdad siempre saldrá ante los ojos de Dios. Por tal motivo, es esencial pedir perdón por los pecados ocultos, practicar la sinceridad. Si somos transparentes y le decimos al Creador cada secreto que pueda hacernos caer en tentación, nos sentiremos libres, bendecidos y glorificados.

Lo mismo ocurre con los semejantes, si en algún momento pensamos que un secreto de nuestra persona es perjudicial, debemos afrontarlo. Todo ello, al detener las mentiras y admitir los fallos.

 

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