Lucero significado bíblico

lucero

Definición. El significado bíblico de lucero, tiene relación directa con Lucifer. Pues, según la narración en el libro del profeta Isaías, se deduce que antes de ser conocido como satanás, a este personaje se le atribuía tal término. Asimismo, la traducción es hijo de la mañana y también se le asocia con la figura de Jesús.

Sabemos que lucero fue un ángel de extraordinaria belleza expulsado del cielo debido a su desobediencia. Cabe destacar, que la cita de la relación entre esta palabra y lucifer, ocurre una única vez. Ya que, en toda la Biblia no se vuelve a mencionar este tema.

En el libro de Lucas, nuestro señor Jesucristo, reafirma que lucifer era un habitante de los cielos en condición de ser espiritual, cuando afirmó que lo veía descender desde allí. Podemos deducir entonces que al ser habitante del reino divino, este ser también es creación del Altísimo.

En el libro del apocalipsis, el apóstol Juan menciona que Dios lanzó afuera a lucero en compañía de sus ángeles. Al contrario de lo que muchos piensan sobre que era un demonio aterrador y que no poseía el mismo aspecto que el de los seres humanos. Recuerda que, los escritos bíblicos nos enseñan que nosotros fuimos creados a su imagen y semejanza.

Es necesario saber lo que la Biblia nos indica en cuanto a las capacidades y potestades que lucero tiene. De esta forma, no nos podrán engañar. Asimismo, los escritos sagrados nos confirman que posee el poder para crear falsas señales. Tal y como aparece en el libro de apocalipsis, en donde, dice que dispone de la potestad de hacer descender fuego del cielo y mostrarlo a los hombres.

Acercaos a Dios, y Él se acercará como un lucero

Al contrario de lo que se cree en relación con el poder de lucifer, los seres humanos estamos en potestad de resistirlo. La palabra lucero, también significa el bien que el Padre Celestial tiene el poder total sobre la tierra y que nos ayudará a defendernos de los designios del maligno. Siempre y cuando, se cumplan todos sus mandamientos y seamos puros de corazón para contar con su gracia y misericordia.

Los seres humanos, somos bendecidos y santificados por el sacrificio voluntario de Jesucristo. El cual,  se hizo una sola vez y para siempre, nos pone fuera del alcance e incluso en condición de superioridad con relación a cualquier fuerza oscura. Sin embargo, es necesario entregar nuestro corazón a Dios y obrar mediante sus enseñanzas, de este modo, recibiremos su compañía constante.

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