Letrina significado bíblico

letrina

Definición. El significado bíblico de letrina, es lugar sucio y de aspecto repugnante que genera malos olores. Pues, servía para el depósito de los excrementos humanos. El Altísimo quiso mostrar su total desagrado con los actos de idolatría, al convertir los templos paganos en este tipo de sitios.

En el antiguo testamento, se hace mención a la palabra letrina con el fin de relacionarla con un Dios pagano cananeo llamado Baal. Asimismo, se dice que Jehová por medio del profeta Elías, encomendó la tarea del exterminio de los sacerdotes y seguidores de este falso personaje. Así mismo, ordenó derribar todos los templos para convertirlos.

Nada que entra en el hombre lo puede contaminar

En los escritos bíblicos del nuevo testamento, el Señor Jesucristo  nos enseña que nada de lo que entra en nuestro vientre puede dañarnos. Pues, todo lo que da paso por la boca, sale y  va a la letrina y no contamina al hombre. Dado que, lo que habita en el corazón es lo que refleja si una persona es impía o realiza actos de maldad.

Jesucristo nos enseña en numerosas ocasiones que debemos guardar el corazón de los pecados como la envidia o la codicia. Ya que, estos causan daño al salir de nuestra boca. Sin embargo, los alimentos que ingerimos son limpios y no perjudican al prójimo cuando se expulsan del cuerpo hacia la letrina.

Jesucristo expulsa espíritus letrinos

En el nuevo testamento, podemos encontrar a Jesucristo ahuyentando demonios. Ya que, los llamaba inmundos, contaminados y sucios. En una ocasión, sacó a uno y lo arrojó hacia un rebaño de cerdos. Asimismo, Cristo relaciona cualquier presencia de falsos dioses con pestilencias y asquerosidad, tal como es una letrina.

Lo opuesto a la luz siempre fue la oscuridad, lo que sucede de forma similar con lo limpio que se refleja en la suciedad. Hablando de manera metafórica, todo buen cristiano debe aspirar a la pulcritud y a la pureza en el corazón y en el pensamiento. Este tipo de actos, se traducen en un comportamiento honrado y honesto a través del cual podamos manifestar las enseñanzas de Jesucristo.

En  nuestros tiempos, las diferencias entre  lo limpio y lo inmundo es muy tenue, nos es difícil reconocer lo que está mal de lo que representa el bien. Ya no encontramos la clara advertencia o señal de que no se puede seguir ese camino. Es por ello, que debemos estar atentos. Para así, mantener nuestro corazón y pensamientos alejados de toda letrina.

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