Ladrón significado bíblico

ladron bandido criminal

Definición. El significado bíblico de ladrón se refiere a quien toma lo que no es suyo, por medio de violencia o engaños. Se apropia de esto sin permiso del dueño y lo usa para su satisfacción personal. Convirtiéndose en un criminal, por incumplir la ley de Dios y la de los hombres.

En la Biblia, conseguimos varios pasajes relacionados con el ladrón, ya que su existencia es muy común. No obstante, el castigo para estos era bastante fuerte en la antigüedad. Por ello, observamos que a algunos hombres que cometieron este crimen, les fueron cortadas las manos.

Podemos considerar al ladrón, como sinónimo de engaño y deslealtad, en virtud, que suelen infiltrarse entre la gente de confianza. En la época de Moisés, luego de liberar al pueblo de Israel, se establecieron algunas normas. Por tal motivo, observamos que si atrapaban a un ladrón, el mismo debía pagar el doble de lo que se había sobado.

No robarás

Este es el séptimo mandamiento de la ley de Dios, tallado en piedra por el mismo, normas divinas entregadas a Moisés, en el monte Sinaí. Con esto nuestro Señor, nos muestra la importancia de honrar los bienes ajenos. Dándonos una lección de moralidad y respeto hacia nuestros semejantes.

A raíz de este mandato, en el destino de los hombres de la tierra está juzgarlos si se convierten en ladrones. No obstante, fueron muchos los que decidieron tomar el mal camino, uno de ellos fue Judas Iscariote.

Jesús de Nazaret sentía gran aprecio por este discípulo traidor, al punto de darle el puesto de tesorero. Entonces, administraba el poco patrimonio que el movimiento juntaba para vivir y ayudar a los pobres. Así, encontramos en las escrituras que el traidor se apropiaba de los bienes y el dinero, sin importarle los más necesitados.

Por ese motivo, fue sencillo que se dejara comprar por treinta monedas de plata, para vender a Jesús. Ya que, la ambición es una de las características principales del ladrón. Asimismo, encontramos que estos nunca terminan bien, tanto por la forma de juzgar de los hombres, como por la justicia divina.

El ladrón arrepentido

En la Crucifixión, Jesús estaba en medio de dos criminales juzgados por robo. El bandido a su izquierda se burló de él y luego lo atacaron por buitres. Por el contrario, el otro, aceptó su castigo y pedía la misericordia de Dios. De inmediato, Jesús le otorgó el perdón, indicándole que ese mismo día estaría con él en el paraíso.

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