Compañero significado bíblico

companero

Definición. El significado bíblico de compañero, es término que sirve para designar la unión de dos personas que mantienen vínculos estrechos.

Tal palabra aparece más que todo en el nuevo testamento. Proviene del griego syzygos que se traduce al español por aquellos que se uncieron en conjunto.

Por su parte, cuando se habla de compañero se puede hacer referencia a la unión matrimonial, o a las relaciones que se tienen en el trabajo o con las amistades.

Se trataba de un término muy común entre los escritores griegos y cómo podemos ver, se extendió hasta nuestra época. Dado que, no es un secreto que suele emplearse muy a menudo en la actualidad.

Así pues, es posible verla en el siguiente versículo de Filipenses 4:3. 'Asimismo te ruego también a ti, compañero fiel, que ayudes a éstas que combatieron junto conmigo en el evangelio. Con Clemente igual y los demás colaboradores míos, cuyos nombres están en el libro de la vida'.

Compañero espiritual

Si bien la palabra compañero no tiene un contexto tan profundo como el de la amistad, es bastante relevante para los fines de la iglesia y el cristianismo. Esto nos dice, que los seres humanos necesitan de otros que le brinden protección y consejo.

De tal forma, los creyentes requieren tener un compañero a su lado que les confiera el apoyo espiritual que tanto ameritan en ciertas circunstancias de sus vidas.

De hecho, una persona podría influir de manera positiva en otra con el propósito de guiarle hacia el camino del Señor.

Compañero en la Biblia

En Eclesiastés 4:9-12, podemos ver lo siguiente respecto al significado de este término. Mejor son dos que uno, porque tienen buena recompensa por su trabajo. Si caen, el uno levantará a su compañero. Pero ¡ay del que cae y no consigue otro que lo impulse! Asimismo, si dos se acuestan juntos, se calentarán; mas ¿Cómo lo hará uno solo?'.

En estas palabras radica la importancia de valerse de un compañero. Además, si alguien duda de su fe y se desanima, puede tener a otra persona que le ayude a continuar en su vida cristiana.

De este modo, los pecados y los fracasos no significarán nada siempre y cuando exista la fe.

En tal sentido, la Biblia nos impulsa a buscar compañeros de camino que nos animen cada vez que fallemos y desmerezcamos el amor del Señor.

Ellos nos levantarán y de igual modo, debemos retribuirles cuando se encuentren atravesando momentos de angustia e infelicidad.

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