Borracho significado bíblico

borracho

Definición. El significado bíblico de borracho, es persona que se embriaga con frecuencia por medio de sustancias alcohólicas que intoxican el cuerpo. En las sagradas escrituras podemos apreciar que los hombres tenían este vicio y no se veían bien ante los ojos del Señor.

Sin embargo, muchos de los fieles a Dios llegaron a estar borrachos en ciertas ocasiones. Como lo es el caso de Noé, que aparece en Génesis 9:21-22 'Y entonces bebió del vino, y se embriagó, y estaba descubierto en su tienda. Y el padre de Canaán, lo vio, y lo dijo a sus dos hermanos que se encontraban afuera.'

Asimismo, se conocen otras anécdotas similares por parte de Nabal, Lot, Urías, Ela y otros más que se les catalogó como borrachos porque sufrían los efectos de las bebidas fermentadas fuertes.

Cabe destacar que Dios no está de acuerdo con el borracho, más esto no indica que los hombres tuvieran que abstener del todo de la bebida. Puesto que, era posible tomarla si se hacía de manera moderada. Además, a veces servía como medio de alabanza en el culto por parte de los sacerdotes.

Las bebidas que tomaba el borracho

Si un hombre estaba borracho en los tiempos antiguos, es probable que tomara vino hecho de uva. Así como, otro tipo de bebidas que se fermentaban y se preparaban a partir de frutales provenientes de la granada o de cierta clase de cereales. Esto no se veía mal y era aceptable para Dios siempre y cuando no lo hicieran en exceso.

El castigo del borracho

Ahora bien, todo hombre al que se le consideraba borracho estaba desobedeciendo las ordenanzas del Señor. Es por ello, que eran personas que sufrían grandes desasosiegos, preocupaciones y heridas emocionales.

Dios nos dice que el borracho se queda largo tiempo con el vino y pierde su atractivo hacia las personas que le rodean. El alcohol se relacionaba con una víbora venenosa que se metía en la garganta y causaba enfermedades físicas.

No es un secreto que el borracho puede padecer cirrosis del hígado y daño mental cuando lleva a los extremos su vicio. De hecho, muchos de ellos podrían morir si nadie les ayuda a controlar su enfermedad. Sin dejar de lado, que varios perdían sus posesiones materiales y a sus familias.

Las alucinaciones y experiencias fantásticas propiciadas por el alcohol en el borracho tampoco eran agradables para el Altísimo. Por eso, este tipo de bebidas se prohibían en exceso en las congregaciones cristianas.

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