Simple, simpleza significado bíblico

simpleza

Definición. El significado bíblico de simple, simpleza hace referencia a algo que tiene poco detalle. Una persona sencilla, según la Biblia, es alguien que es fiel a su esencia e ideales, y no se esfuerza por ser diferente. Sin embargo, esta cambia dependiendo el entorno o el lugar donde se encuentre.

Se entiende por simple a todo aquello que carece de composición, que es sencillo y no presenta complicaciones. El término proviene del latín 'simplus' que hace referencia a algo que no se encuentra duplicado y debe ser doble. Por ejemplo, cuando ves alguna pintura que no tiene tantos detalles como corresponde, este se considera algo simple, que caracteriza la sutileza.

Algunos teólogos definen la simpleza como 'la celebración de los pequeños detalles'. Por tanto, las personas que se caracterizan por ser tener un estilo de vida simple se muestra capaz de disfrutar de las pequeñas cosas. Además, esto es muy agradable a la vista de nuestro Señor Jesucristo, el cual siempre propuso el amor universal.

Ser una persona simple según la Biblia

Hay un pasaje bíblico que dice algo como: 'El sabio anticipa el peligro y toma precauciones. El tonto avanza a ciegas y sufre las consecuencias'. ¿Alguna vez te has detenido a pensar en cómo se siente una persona simple? Puesto que cuando la Palabra de Dios usa este término, se está refiriendo a alguien que no es muy inteligente.

Por tanto, si aclaramos la frase, podemos decir que el sujeto 'simple' no se detiene a ver cómo van las cosas. No le importa saber, ya que avanza sin preocupaciones. Asimismo, una persona ‘cautelosa’ se considera inteligente. Debido a que esta predice y evalúa las condiciones del camino y sigue las recomendaciones.

Así que podemos creer que ser precavido es lo que hace alguien sabio. Este concepto se encuentra relacionado con la sabiduría. Puesto que se refiere a una persona inteligente, perceptiva y siempre dispuesta a escuchar y aprender. En consecuencia, esto sería lo que la Biblia promueve en las personas y que no se queden en una mentalidad simplista.

Por tanto, vemos en los pasajes bíblicos que el que tiene una forma de pensar simple no puede ver el mal porque no es sabio. El pecado es el mal del que habla y al que estamos expuestos a diario. Por ello, la sagrada escritura quiere decir que una persona cautelosa puede reconocer las situaciones que conducen al pecado.

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