Jefe significado bíblico

jefe

Definición. El significado bíblico de jefe, es aquel con la potestad para dirigir a alguien o a un grupo de personas. En el antiguo testamento esta palabra tiene relación diversa con personajes a los que Dios contrató.

En la época moderna, ser jefe requiere una serie de consideraciones importantes en las que se encuentra el liderazgo y las cualidades de un individuo. Todo esto, dentro de un contexto laboral y profesional.

La tiranía del jefe malo de la Biblia

Sin embargo, el hombre que desempeñaba el rol de jefe en la Biblia, cumplía su papel por medio del decreto de terceros. Así pues, se nos figura el caso de Nabucodonosor, un hombre que se dejaba influenciar por la ira y la soberbia.

En vida a este jefe se le conoció como alguien que tenía fuertes impulsos a la hora de condenar a las personas que estaban a su servicio.

Pues, se conoce una historia antigua en donde si alguien no le agradaba, mandaba a que se le arrojara al foso de los leones para que le devoraran.

De hecho, el jefe Nabucodonosor quiso que el joven Daniel sufriera el mismo destino, pero él se puso al lado de Dios y se libró del castigo.

Como podemos ver, el trabajo de este personaje consistía en dar órdenes según le pareciera, incluso si comprometían la vida de sus súbditos.

La autoridad de Dios

Ahora bien, podríamos decir que Jehová es nuestro jefe porque representa el poder y se trata de una autoridad superior procedente de la divinidad.

Asimismo, con esa potestad pudo influir en otros hombres para que siguiesen su voluntad y ejercieran su misión en la tierra.

Todo ello, podemos verlo como ejemplo en la vida de Jesús, quien tuvo que obedecerle e incluso, morir en la cruz según los designios de Dios.

Así como Cristo pudo someterse a tales pruebas con el fin de alcanzar los fines propuestos, debemos hacerlo teniendo al Altísimo como el jefe supremo. A quien, es importante obedecer.

La Biblia y los jefes

Las sagradas escrituras son muy claras cuando se habla de la autoridad del jefe. Nos dice que debemos cumplir con nuestro trabajo, pero agradando siempre a Dios.

Un ejemplo de ello, lo representan los hombres buenos que debieron ser considerados incluso en las situaciones más complejas.

Así pues, vemos lo siguiente en Efesios 6:9 'Y vosotros jefes, haced con ellos lo mismo y sean amables, dejando las amenazas de lado porque su Señor es el nuestro y reina sobre los cielos'.

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