Diácono significado bíblico (Diaconisa)

evangelio

Definición. El significado bíblico de diácono, según su origen, proviene del griego 'diakonos' que del mismo modo nace del latín 'diacunus', cuyo significado es 'servidor'. Este término se maneja en el ámbito religioso para referirse a aquella persona que dedica su servicio al prójimo, como compromiso con la iglesia.

Es uno de los grados del Orden sacerdotal y supone el sacramento del mismo. El que ha recibido este cargo queda consagrado para un ministerio de servicio a la comunidad. Acceda, o no luego, al Presbiterado a la plenitud del Episcopado.

Vídeo sobre el significado bíblico de Diacono

El diácono tiene deberes específicos según el sacerdocio, por ejemplo la asistencia al pastor en la toma de decisiones y el cuidado de la catedral. Asimismo, los sacerdotes aceptan que el rol de diácono pueda ser ejercido en manos de hombres y mujeres.

Dicho de otro modo, se trata de un ser eclesiástico con funciones que cambian según las distintas ramas del cristianismo. Como muestra, se observa en diversas iglesias al diácono con un grado inferior al sacramento del orden sagrado, siendo considerados imagen sacramental. Sus bases se hallan en Marcos 10, 45: 'El hijo del hombre no vino a la tierra para ser servido, sino para servir'.

Desde la Edad Media este grado quedó relegado a un mero rito de preparación a la ordenación presbiteral. Y los ministerios eclesiales se ejercieron de forma absorbente por los presbí­teros regidos por el Obispo. La figura del diácono tuvo, pues, una particular relevancia bí­blica en la Iglesia.

En especial el modelo de diácono que fue el primer mártir de la comunidad. El diácono Esteban apedreado por su fidelidad y por el testimonio de sus obras y de sus palabras. Incluso, hemos de recordar la existencia de diaconisa o servidoras de la comunidad al estilo de Febe (Rom. 16.1). Y al modo como también con Jesús caminaba un grupo de mujeres que le serví­a con sus bienes (Mt. 27.55; Mc. 15.41).

En la actualidad hay un manual de diácono que plasma las normas y responsabilidades de estas personas con la iglesia. Asimismo, existen cursos para quienes se quieran formar en este ámbito. Sin embargo, vemos casos polémicos como con el diácono Jorge Sonnante, quien manifestaba ser un servidor, pero no ejercía su cargo con el sacerdote Elvis. Aun así, todo resultó siendo una mentira expuesta por las personas pertinentes.

Diácono en otras religiones

Se observa en las iglesias ortodoxas a estos servidores ayudar en la comunión y la lectura del evangelio. De la misma manera, contribuyen a la incidencia de la gente y símbolos que se localizan dentro de la iglesia. Los diáconos ortodoxos también reúnen al pueblo en oración y tutelan las letanías lauretanas.

En la comunión anglicana, los que poseen el cargo de diácono trabajan con el ministerio de labores de misericordia. También les corresponde el socorro de enfermos, enjaulados, necesitados y hambrientos no solo dentro sino incluso por fuera de la iglesia a la que sirven.

Por otra parte, en el cristianismo evangélico las personas que ejercen como diáconos se escogen en la catedral teniendo en cuenta sus maneras y fe. Deben ayudar al pastor en todas las actividades que se realizan en la iglesia. El quehacer con el que apoyan al pastor puede ser de revisión del trabajo de mantenimiento, gestiones financieras de la catedral, y en acciones humanitarias.

Diaconisa significado bíblico

Definición. El significado bíblico de diaconisa se refiere a las mujeres que tenían un servicio en la iglesia. Tiene su origen en Diácono, que proviene del término griego diakoneo, pero atribuido al género femenino. Este cambio se hizo para crear esta nueva figura en el ámbito eclesiástico. Tenían labores de servicio, cuando se solicitaba su colaboración.

Su puesto no estaba sujeto a ninguna autoridad del clero, eran solo mujeres piadosas. Estas ejecutaban labores no adecuadas de realizar por los diáconos. Por otro lado, no pertenecían a ningún arreglo planificado que las hiciera integrantes de un grupo determinado. Actuaban de manera voluntaria en las actividades propias de la iglesia.

Servicios prestados por una diaconisa

Son varias las formas en que se destacaban estas féminas en la creencia antigua. Cuando se practicaban bautismos a mujeres y hombres, ellas ejecutaban el procedimiento. Ya que ameritaba que se metieran al agua, donde se sumergían a los que se iban a bautizar. También realizaban la supervisión, de que las normas del templo se cumplieran a cabalidad. Entre ellas que se aplicara la separación de las mujeres y los hombres en secciones distintas.

Estaban al pendiente de las personas que tenían alguna enfermedad, y de los más desposeídos. Suplían el puesto del diácono, cuando en periodos de represión estos no podían acudir a dar ánimo a sus feligreses. Pero esto no significaba que tuvieran un deber formal, era un trabajo eventual ante situaciones específicas. Porque solo los hombres pueden ejecutar labores ministeriales, en la iglesia católica y de Oriente Medio.

Consagración de la diaconisa

Algunas investigaciones hechas por expertos en la materia, las diaconisas no recibían un nombramiento formal. La historia seglar menciona que debían tener una edad promedio de, al menos, cuarenta años. De la misma manera, no podían ser casadas más de una vez, ya que al principio debían ser viudas. Con el tiempo, a este grupo también le añadieron doncellas, es decir, vírgenes, pero con límites en cantidad.

Existen registros que relatan, que se procedía a un acto de tipo religioso, donde las candidatas debían llevar un atuendo definido. Una tela o velo que le cubriera la cara y los hombros, como símbolo de santidad. Luego el obispo encargado le imponía las manos en la cabeza, tan solo inclinándola, sin arrodillarse y procedía a la oración. Es una bendición que revelaba el comienzo de su actividad dentro de la iglesia.

El diácono, diaconisa en tiempos bíblicos

Se admite, de modo general, que los primeros con dicho cargo cristiano son los siete (entre ellos Esteban) citados en Hch 6, 1:6. Instituidos por los apóstoles por medio de la imposición de manos y la plegaria, para dedicarse a la caridad (en especial al servicio de las mesas). Pero el texto no les da el nombre de diáconos, y sobre todo ejercieron más tarde una función importante de predicación.

Aunque el concilio de Trento no los menciona en la jerarquí­a. Sin embargo, el testimonio de la tradición se muestra constante y unánime en admitir que el diaconado es de institución divina. Y que es un orden sacramental.

Los Padres apostólicos nos dicen que las personas con este cargo están al servicio de la Iglesia de Dios. Que son ministros de la eucaristí­a y que ayudan al obispo en la predicación de la Palabra del Señor y en el ministerio de caridad. Esta institución alcanza su más alta expresión en el siglo III. Cuando se les confió a estos toda la administración y la organización de la caridad de la Iglesia y del obispo.

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