Cusan-risataim significado bíblico

cusan risataim

Definición. El significado bíblico de Cusan-risataim, es rey de Mesopotamia que tuvo a su servicio a los israelitas y les dominó durante ocho años consecutivos. Es por ello, que Otoniel decidió liberarlos con la ayuda del Señor. Puesto que, fue el único hombre capaz de mantener la paz en la tribu de Judá por al menos cuarenta años.

Por otra parte, hay estudiosos que afirman que Cusan-risataim fue el rey de Siria, aunque, se comenta que provenía de Mesopotamia. De hecho, se dice que uno de los distritos llamado Qusanaruma, fue la sede en la que colocó su gobierno este personaje bíblico.

Cusan-risataim y los jueces

Sabemos que Cusan-risataim fue uno de los peores opresores a los que el pueblo de Israel tuvo que enfrentarse. En el tiempo en el que vivieron los jueces, aconteció un periodo de oscuridad para los hebreos porque no existía un gobierno de justicia que se relacionara con los preceptos del Señor. Todas las personas se comportaban como querían y no contaban con una guía espiritual que los encaminara hacia el bien.

Sin embargo, los jueces tuvieron un papel importante porque permitieron unificar la fe en el Creador. Tales hombres se presentaban como figuras edificadoras o libertadoras con el propósito de ayudar a los hijos de Dios en los años más turbulentos de sus vidas. Tal es el caso, de los acontecimientos que tuvieron que padecer de la mano de Cusan-risataim.

Siendo así, que el Padre decidiera darles esperanza frente al manto de oscuridad en el que estaban. Es por ello, que fortaleció el espíritu de los jueces para que tomaran las riendas de las situaciones de la tierra que incitaban al pueblo a cometer pecado. No se trataba de reyes como Cusan-risataim o gobernantes, sino de personas que el Señor seleccionaba.

El juez Otoniel y Cusan-risataim

Sabemos que Otoniel fue el primer juez del pueblo de Israel y después de la muerte de Josué, trajo consigo un cambio significativo en la nación. Luego de que se perpetuaran actos que no eran gratos al Señor y de que adoraran a falsas deidades como Ball y Aserá, el Padre se enojó y decidió entregárselos al poder de Cusan-risataim.

Después de que pasaron ocho años en su dominio, le suplicaron al Altísimo que los libertara de su yugo. Dado que, esta vez sí harían caso de sus estatutos y se alejarían del pecado que los condenaría al infierno. De tal modo, el Creador decidió perdonarles y enviar a Otoniel en su rescate.

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