Cerrojo significado bíblico

cerrojo

Definición. El significado bíblico de cerrojo es aquel mecanismo que se colocaba en las puertas de las casas para cerrarlas. Este constaba de un orificio donde se introducía una llave y al girar la barra que estaba en el interior, la cerradura se abría. Este aparato se empleó en cofres o equipajes que contenían objetos valiosos.

¿Por qué mencionó la joven sulamita el cerrojo?

Esta muchacha estaba muy enamorada de su pastor, un hombre que conoció en las cercanías de su hogar. Sin embargo, Salomón se la llevó con el objetivo de hacerla su esposa, ya que había quedado impresionado con su belleza. A pesar de todos los regalos que el rey le ofreció, ella se negaba a abandonar la idea de estar con su amado.

Las mujeres que pertenecían al cortejo del rey, la presionaban para que aceptara la oferta del monarca. Un día, la sulamita les contó a las hijas de Jerusalén que había soñado que una puerta la separaba de su pastor y cuando tomó el cerrojo, sus manos sudaban mirra. Al abrir el portillo, él ya no estaba.

Las mujeres le preguntaban qué hacía tan especial a este hombre, que no le daba la oportunidad al rey. Ella le indicó que el pastor sobresalía sobre todos los demás. A pesar de no tener el dinero ni los lujos de Salomón, su corazón le pertenecían. El monarca no le quedó más opción que dejarla ir, para que fuera a los brazos de su amado.

¿Qué obra relevante incluyó la reparación de los cerrojos?

Cuando los babilonios conquistaron al pueblo de Dios, no solo se llevaron a sus habitantes, sino que destrozaron a Jerusalén y su templo. Con el tiempo, el copero del rey Artejerjes, Nehemías se enteró las condiciones deplorables en las que se encontraban las estructuras. Su tristeza era tan evidente, que al presentarse delante del gobernante su semblante se veía afectado.

Este le permitió a Nehemías y a un grupo considerable de judíos, volver a su pueblo para comenzar las obras de reconstrucción. Una vez que llegaron al sitio, se pusieron a inspeccionar las murallas y a organizar a las personas y recursos. Una de las reparaciones o reemplazos que debían hacer, eran los cerrojos de las distintas puertas del templo.

Por eso, Nehemías delegó en varios grupos la recuperación de dichas estructuras y sus cerrojos. Una vez que estaban listas las puertas, a estas se les metía una llave en el hueco que había en el poste. Al girar las clavijas, se cerraba el mecanismo.

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