Ariete significado bíblico

ariete

Definición. El significado bíblico de Ariete alude a una máquina de guerra, de uso militar. En la antigüedad la usaron los asirios como instrumento para derribar puertas y muros de las localidades que sitiarían.

Vídeo sobre el significado bíblico de Ariete

https://www.youtube.com/watch?v=FN_PBC1XiVk

Descripción del Ariete

En la antigüedad las ciudades fortificadas, poseían murallas grandes que la protegían. Cuando eran asediadas por los enemigos, se tomaban medidas para hacer frente a los ataques. Esas puertas enormes de resistencia, podían evitar que los opositores lograran su objetivo. Es allí donde entra en acción el Ariete.

Con el propósito de destrozar esas murallas, se utilizaba esa máquina denominada Ariete. Esta consistía en una viga larga, de gran peso y grosor. En uno de los extremos se reforzaba con un trozo de metal. Tenía forma de cabeza de un carnero, es decir, el macho de la oveja.

Entre varios soldados la arrastraban para impulsarla y con ella, daban golpes a la puerta hasta abrirla. Con el pasar del tiempo, el arma evolucionó, se reforzó más la punta, con otros metales como el hierro o el bronce. En sus laterales se le incorporó el cuero a fin de evitar daños del fuego. Además, se colocaba en un marco con ruedas para impulsarla con facilidad.

El Ariete en tiempos bíblicos

Esta herramienta era muy empleada por los sitiadores en las conquistas de ciudades. Cuando los habitantes se oponían al asedio, cercaban la nación y en última instancia usaban el Ariete para entrar a la fuerza a esa zona.

En las escrituras se menciona la expresión en aquellas ocasiones cuando las ciudades del pueblo de Dios estaban en guerra o lo que sucedería con las naciones enemigas. Se relata el caso del profeta Ezequiel, quien tiene una visión de parte de Jehová. Le dice a su siervo que en un ladrillo dibuje el contorno del pueblo de Jerusalén.

Debía simular un cerco de sitiar y colocar a su alrededor varios Arietes. Esto era una señal que se le daría al pueblo de lo que sucedería. Más adelante, el mismo profeta añade lo que haría el rey Nabucodonosor. El registro cita que con su mano derecha sacó la adivinación para poner Arietes.

Dando a entender que escogió la opción conveniente de proceder contra aquella ciudad. Subiría con toda su fuerza militar y equipos de guerra, entre ellos, el Ariete para asediar la ciudad y destruir sus muros fortificados. Esto era lo propio de los ejércitos babilónicos, empleaban la fuerza y todo su arsenal en sus batallas.

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