Anatotitas significado bíblico

anatotitas

Definición. El significado bíblico de anatotitas, es personas que venían de Anatot o que residieron en ella durante su paso por la tierra. Tal término viene de la raíz anethothî, pero su traducción en español es incierta. Más, podría suponerse que posee relación con la región que llevaba el mismo nombre.

Anatot y los Anatotitas

Es importante señalar que los anatotitas tienen su origen que parte de Anot. Y este calificativo se les atribuye a diversas ciudades antiguas en las que acamparon las tribus procedentes de Israel y algunos personajes que tuvieron vinculaciones bíblicas del pasado.

Así pues, es probable que los anatotitas surgieran de varios hombres a los que se reconoció con el nombre de Anatot. Tal es el caso, del hijo de Béker, un varón que se encargó de sellar un arreglo que se pautó en la época en la que vivió Nehemías.

En el cual, se establecía la relación entre la nación y el Padre Celestial, tomando el compromiso sus habitantes en brindarle adoración pura.

Por otra parte, en la antigüedad también existió un Anatot a quien se le catalogó como uno de los guerreros de David. Según los registros, se dice que era fuerte, poderoso y que siempre estuvo a su servicio y al del Altísimo.

Localidad de Anatot

Ahora bien, el nombre Anatot tiene relación con una localidad que habitaron los levitas y que se localizó dentro de la repartición de la tierra hacia los descendientes de Benjamín. Se trataba de una pequeña aldea rodeada de naturaleza y que estaba bastante próxima a Jerusalén y al valle del Jordán.

Teniendo esto en cuenta, es viable que los primeros anatotitas surgieran desde allí. Cabe destacar, que este fue un sitio importante en el cual se desarrollaron diversos acontecimientos bíblicos. Uno de ellos, fue el del destierro de Abiatar por parte del rey Salomón. Gracias a ello, se acabó con la descendencia de sacerdotes que ya tenía su asentamiento allí.

Asimismo, en el sitio de los anatotitas se presenció la persecución por parte de los ejércitos asirios en medio de los combates. Sin dejar de lado, la historia de un enviado de Dios a quien se le cuestionó su oficio, pero este siguió teniendo fe en el Creador.

Por tal razón, el profeta que se llamó Jeremías, permaneció en la tierra de los anatotitas, a pesar de las amenazas de muerte que le profirieron. Pues, había hombres en esta región que no querían escuchar la palabra de Jehová y que hacían caso omiso a sus ordenanzas.

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