Aconsejar significado bíblico

aconsejar

Definición. El significado bíblico de aconsejar, es explicar o anunciar algo. Esta palabra se ha utilizado toda la vida, incluso en la lengua hebrea. Un ejemplo de ello, se tiene en Isaías 8:19, 'Y si les piden a ustedes, consulten a los espíritus y a los adivinos que cuchichean, respondan. ¡Por supuesto, todo pueblo debe hablar a sus dioses!'

Tal término significa decirle a alguien lo que piensas y crees puede en relación con algo que esté inquietando su propio bienestar. Y una muestra de ello esta palpable en Hechos 20:31, donde se trae a capítulo. 'Estén, pues, atentos y recuerda que durante tres años no dejé de aconsejar a cada uno de ustedes noche y día, incluso entre lágrimas.'

Don de aconsejar

Cuando se habla del don de aconsejar, se trata de interactuar con otra o muchas personas, un aspecto de la vida donde puede darte tu opinión o punto de vista.

Por medio de la intervención del espíritu santo, el cual nos ilumina, en todas las vivencias y la variedad de pruebas cotidianas. De tal modo, es válido internalizar y descubrir con propiedad, seguridad lo que es la voluntad de nuestro padre.

Es importante acotar, que el acto de aconsejar nos enriquece y perfecciona la virtud de la prudencia, guía al alma desde dentro y la ilumina respecto a la manera correcta de actuar.

Sobre todo, cuando se trata de opciones importantes como, por ejemplo, la elección de hacer el bien o el mal, o de seguir la palabra de Dios. Y también en otros aspectos relevantes como decidirse por un cónyuge o una vocación al servicio de Jehová.

¿Por qué aconsejar en la era moderna?

El aconsejar existe desde el principio de los tiempos, pero en la actualidad, es donde más se debe internalizar tal necesidad de dar una buena recomendación. Cuyo valor se convierta en la expresión habitual de interés que se posee por contribuir al desarrollo y formación personal de quienes nos rodean.

Debemos aconsejar para ayudar a identificar que podemos mejorar o dejar de errar, transmitiendo así ideas que orienten y faciliten a nuestros semejantes. Lo que, favorecerá el crecimiento individual de cada ser humano, en diferentes aspectos de la vida, siempre en un ambiente de confianza, procurando no ofender.

Sobre todo, sin interferir en decisiones que no nos corresponden, pero si tratar de guiar por el camino de Dios y a la juventud que hoy en día se encuentra tan alejada de su palabra de vida.

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