Partimiento significado bíblico

partimiento pan

Definición. El significado bíblico de partimiento, es palabra que se emplea al conmemorar la cena del Señor. A su vez, tiene que ver con la comunión y con un sentido valioso para los cristianos y los apóstoles de Jesús.

Es así, como podemos ver el término en el libro de los hechos. Desde allí, se nos indica que los discípulos perseveraron en su doctrina y creían en la comunión con sus hermanos.

En este sentido, Cristo estableció el partimiento del pan y presentó diversas oraciones. Las que, se siguen realizando hoy en día para conmemorar su nombre.

Por supuesto que, el acto del partimiento ocurrió antes de que el Señor se fuera de este plano terrenal a través de la crucifixión.

Así se refleja en el siguiente versículo de Mateo 26:26. 'Y mientras se alimentaban, agarró Jesús el pan, y bendijo, y dio a sus discípulos, diciendo: Tomad, comed; esto es mi cuerpo'.

Estas mismas frases se nos repiten en los pasajes de Marcos, Lucas y en el primer libro de los Corintios. Puesto que, tales personajes fueron los que tuvieron vínculos más estrechos con el Salvador y conocían a cabalidad las cosas que les dijo por aquel tiempo.

El partimiento y la reunión sagrada

Por otra parte, vemos la palabra partimiento que se fusiona con la copa de la bendición y el organismo de Cristo.

Se nos habla de la comunión de su sangre y el pan que representa su cuerpo. Todo ello, se relaciona de manera directa con la mesa del Señor. En donde, solo podían participar los santos y puros de corazón.

Asimismo, la expresión sobresale en el libro de los Corintios y alude a un sinónimo del partimiento del pan. A través de esto, los creyentes se comprometieron a ser fieles a este tipo de comunión durante el resto de sus vidas.

Es así, como Dios prepara al mundo para su mesa y manifiesta la unidad por medio del partimiento del pan.

La asamblea de los sabios y el partimiento

Es importante señalar que aquellos que se sentaron en la mesa del Señor, fueron santos que se reunieron en asamblea. Esto tiene un carácter positivo que despierta en los creyentes el amor por Jesús y los actos que realizó al entregar su vida por ellos.

Se nos presenta de tal modo el privilegio de los hombres de conocer a Dios y su hijo a través de la rendición de los pecados y la obediencia hacia sus ordenanzas.

Subir