Amiud significado bíblico

amiud

Definición. El significado bíblico de Amiud, es nombre que perteneció a diversos personajes que aparecen a lo largo de las sagradas escrituras. Tal término proviene del hebreo Ammîhûd que se traduce en español como hombre digno de alabanza o mi pariente divino es majestad.

En principio, podemos afirmar que Amiud fue un príncipe de la tribu de Efraín que tuvo una importante participación el día que se efectuó el censo en el desierto. Y cuyos relatos tienen cabida en el libro de los Números. Asimismo, su hijo Elisama le acompañó en su periodo de mandato.

En segundo lugar, el nombre Amiud también le perteneció al padre de Semuel, uno de los que Dios designó para que le ayudasen a repartir la tierra. Conformó parte de la tribu de Simeón y se rigió en vida por los principios del Padre Celestial.

De manera similar, Amiud fue el progenitor de Pedael, quien ejerció de la misma forma la función de repartir la tierra. Pero en este caso, era miembro de los de Neftalí y a su hijo se le consideró como un  príncipe.

Por otra parte, Amiud se llamó un varón que engendró a Talmai, el rey de Gesur. Fue descendiente de Absalón y la mayoría de la información que se tiene sobre tal personaje es posible encontrarla a través del segundo libro de Samuel.

Pedael el hijo de Amiud

A lo largo de los escritos de los Números, se puede apreciar el papel preponderante que tuvo el pariente de Amiud en la Biblia. La razón es que, se trata de un príncipe cuyo linaje proviene del clan de Neftalí.

Todo ello es importante porque nos indica que de allí desciende Cristo, quien tiene una descendencia real y que parte de la figura de David.

Laadán, Amiud y Elisama

A través de los fragmentos del primer libro de las Crónicas y del Génesis, es posible vislumbrar la historia de tres hombres valientes que sirvieron a Jehová durante toda su vida. Pues, tanto Amiud como sus compañeros, se encargaron de cumplir la santa voluntad del Altísimo.

A su vez, nos relatan la importancia que tuvieron tales hombres dentro de la descendencia de Abraham. Nos demuestra que el Señor es fiel y siempre cumple sus promesas.

Es por ello, que debemos permanecer atentos ante sus palabras, tal y como lo hicieron Laadán, Amiud y Elisama. Aun cuando no entendamos lo que sucede en nuestras vidas, es fundamental orar y no distanciarse de la presencia del Padre.

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