Adnas significado bíblico

adnas

Definición. El significado bíblico de Adnas, es nombre de personas cuyos registros figuran en el antiguo testamento. Tal término viene del hebreo Adnâj que se traduce como testimonio eterno, deleite o descanso. Hasta la fecha no se conoce una sola connotación.

Por su lado, el nombre Adnas perteneció a uno de los líderes militares que estuvieron al servicio del rey Josafat. Quien en vida se destacó por ser el sucesor de Asa en Judá y uno de los reyes de la casa de David.

Adnas y la tribu de Manasés

Es importante señalar, que también se le llamó Adnas a un hombre que perteneció a la tribu de Manasés. La cual, fue una de las doce principales de Israel y que participó en la famosa repartición de las tierras por designio de Moisés.

Asimismo, la tribu de la que Adnas formó parte, se le reconoció como una de las más diminutas, pero que de igual manera, tuvo un papel preponderante dentro de la Biblia. Puesto que, su príncipe fue Gamaliel y Hanniel uno de los líderes mas importantes en ese tiempo.

En cuanto a Adnas, sabemos que perteneció a una de las casas paternas de los jefes militares que gobernaban Judá. Su nombre se menciona en el libro de las Crónicas en conjunto con trescientos mil hombres que demostraron su carácter, tenacidad y fuerza ante las batallas.

Además, cuando Adnas estuvo en la tribu de Manasés, dejó a Saúl para reunirse con el rey David, que se encontraba morando en Siclag. Todo ello, aconteció en la compañía de otros hombres relevantes en la Biblia, como Jediaiel, Micael, Eliú y Ziletai.

Adnas y el ejército del rey Josafat

Sabemos que Adnas fue uno de los trescientos mil hombres que estuvo al servicio de Josafat. Todos ellos, acudieron a la guerra sin armas significativas como espadas o lanzas. Sin embargo, se caracterizaron por ser valientes y aun así pelearon en la batalla.

Pues, Josafat fue el líder del reino de dos tribus de Israel y sus descendientes siempre estuvieron al servicio del Señor. Es por ello, que sus acompañantes, como Adnas, no tuvieron miedo cuando los mensajeros le indicaron que se acercaban ejércitos enemigos procedentes de Amón, Seír y Moab.

De tal modo, podemos afirmar que la guía de Jehová nunca se apartó del lado de Adnas ni de Josafat. Tales varones buscaron su ayuda acudiendo al templo e implorando que les permitiese ganar la batalla en contra de los enemigos.

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