Naamá significado bíblico

naama

Definición. El significado de  Naamá es agradable. En los días de Josué existía una ciudad de la Sefelá llamada así. Se le asignó a la tribu de Judá como parte de su herencia. En la actualidad se desconoce la ubicación exacta de este sitio. También hubo unas mujeres que portaron ese nombre.

¿Quién fue la primera mujer llamada Naamá?

Según el registro bíblico, una descendiente de Caín se le identificó con el nombre Naamá. Esta era hermana de Tubal-caín, quien se le conocía por sus habilidades en la creación de herramientas de cobre y hierro. Sus padres eran Lamec y Zilá. Ellos tenían otros hermanos, por Adá, la otra esposa. Uno tocaba el arpa y la flauta. El otro vivía en tiendas de campaña y criaba ganado.

En cuanto a Tubal-caín, algunos estudiosos dicen que fue el primer herrero de la historia de la humanidad. Sus herramientas tal vez no eran tan adelantadas como las de ahora; sin embargo, su esfuerzo en forjarlas, las hacía muy prácticas para ese momento.

¿De qué manera influyó Naamá en la adoración a Jehová?

Una ammonita que también tenía ese nombre, se casó con el rey Salomón. Aunque esto era algo que el creador había prohibido, el monarca tomó varias esposas extranjeras. Su posición ante Dios ya no era la misma, que cuando comenzó a gobernar. Estas mujeres hicieron que él adorará a otras deidades y que les construyera altares.

Al morir Salomón, Rehoboam tomó su puesto. En sus inicios él hizo lo que era agradable al Dios verdadero; no obstante, cuando el pueblo le pidió que rebajará los impuestos que había decretado su padre, no lo hizo. En vez de seguir el consejo de los ancianos o buscar la guía de Jehová, se dejó llevar por sus amigos de la infancia. Esto hizo que el reino se dividiera.

Con el tiempo, Rehoboam abandono la adoración verdadera y llevo a la nación a participar en ritos sexuales a dioses paganos. Es posible que esto se debiera a la influencia de su madre. El mal proceder del rey y su pueblo, enfureció a Jehová, así que este hizo que el rey de Egipto y sus aliados invadieran a la nación.

Estos sucesos representaban una gran humillación para este orgulloso rey. Para que Jerusalén no fuera saqueada por el enemigo, el monarca y sus príncipes se doblegaron ante sus contrarios. Este hombre se casó con 18 mujeres y llegó a tener 60 concubinas. A todos sus descendientes les dio muchos regalos para que ninguno reclamará el reinado a Abías, su hijo favorito.

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