Embajador significado bíblico

embajador

Definición. El significado bíblico de embajador, es ministro, apóstol o mensajero de Dios que viaja de un sitio a otro con el fin de difundir su doctrina. En los tiempos antiguos, se acudía a los reyes, gobernantes o líderes importantes para que estuvieran al tanto de esta labor.

Así pues, vemos que Moisés se encargó de enviar embajadores a los reyes más aclamados, como por ejemplo, Edom. De esta forma, era posible comunicar desde Israel el mensaje divino de Dios por medio de palabras de reconciliación.

En los tiempos en los que Jesús se hizo carne y bajó a la tierra, uno de sus más fieles discípulos afirmó ser embajador en cadenas por medio del evangelio.

Podemos observarlo en el siguiente versículo bíblico 2 Co 5:19-20 'Dios estaba en Cristo reconciliando consigo al mundo, no tomándoles en cuenta a los hombres sus pecados, más nos encargó a nosotros la palabra de la reconciliación. Así que, soy embajador en el nombre de Cristo, como si Dios rogase por medio de nosotros; os rogamos en nombre de Cristo.'

Embajador en los tiempos de Cristo

En el Nuevo Testamento, se le considera embajador a los fieles que estuvieron presentes cuando Jesús dejó el plano terrenal y ascendió a los cielos. Por tal razón, a sus seguidores ungidos se les encargó la misión de acudir a las naciones y a los no creyentes para que esparcieran su mensaje de reconciliación.

Dios estaba dispuesto a que los discípulos representaran su Reino por medio de la palabra y del Espíritu Santo. Además, deseaba que quienes recibían el comunicado de los embajadores, hicieran las paces en beneficio de instaurar la paz. Dejando así, los pecados del pasado para obtener el favor divino y alcanzar la vida eterna.

¿Cómo ser embajador en Cristo en la actualidad?

Sabemos que un embajador es un mensajero que representa de manera fiel el nombre y la palabra de Dios. Es por eso, que debemos transmitir un mensaje de reconciliación así sea en nuestra comunidad. Es importante seguir los pasos de Pablo y generar un cambio de consciencia.

Claro que, hay que representar a Jesús y vivir según sus principios. Hay que aceptar que nos espera el Reino celestial y que sin importar el país de procedencia, los embajadores tienen que difundir un mensaje de vida. Así pues, todos podrán tener una relación directa con el Padre si siguen a Cristo. Nuestra es la responsabilidad de dar las buenas nuevas al prójimo.

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