Maligno significado bíblico

maligno

Definición. El significado bíblico de maligno hace referencia a un ente del mal, siendo empleado en algunos casos como sinónimo de demonio o diablo. La palabra se usa para mencionar a una persona que hace el mal o lo busca, sin importar sus consecuencias. Se cree, que este ser disfruta del dolor ajeno, motivando una perturbación propia y su deleite.

El significado bíblico de maligno proviene de la palabra kakós, aunque algunos historiadores opinan que viene del griego ponerós. Esto se debe a dicha palabra mantiene un carácter más perverso dentro del idioma, ya que ponerós hace alusión a algo vil y siniestro. Satanás, es un diablo maligno que encaja bajo dicha definición, puesto que él busca insertar el mal y conseguir el peor lado de sus fieles.

Juan exclama en las santas escrituras que el maligno jamás podrá tocarnos, todo por ser seguidores de Jesús. Se piensa, que al mantener una fe inquebrantable y al estar siempre acompañados del Espíritu Santo, cualquier ente demoniaco no disturbará nuestro camino. Esto mismo se ve planteado en el Nuevo Testamento cuando Jesucristo se encontraba en el desierto durante los 40 días.

Allí el maligno se presentó, en forma de serpiente el diablo le hablo y le invitó a pecar. La fuerza del Mesías fue mayor, negando todo frente a él. Por ello, se sabe que cuando uno está ante el mal, algunas veces podemos vernos muy tentados a caer por él. Algunos caerán, aquellos que tengan una fe débil en Dios, y se convertirán en deliciosos platillos para el diablo.

Mientras que los devotos que confíen en las palabras de las santas escrituras mantendrán sus creencias firmes. Negarán la presencia de satanás, tal como lo hizo Jesús, por lo que el maligno no perderá el tiempo con las almas puras y seguirá su camino. En algún punto, nuestra fe podrá flaquear, pero jamás deberemos dejarnos caer ante sus manos y dulces palabras.

¿Qué simbolismo se le atribuye a la palabra maligno en la Biblia?

El simbolismo bíblico de maligno, más allá de hablarnos sobre aquella presencia que busca el malestar ajeno, se menciona la devoción de sus seguidores. Aquel que confíe en la palabra, jamás se atacará por el maligno ni sus fieles, por el contrario, el espíritu santo los protegerá. Por ello, simboliza la perversidad del alma y el poder que puede llegar a ejercer el demonio sobre nosotros.

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