Escudo significado bíblico

escudo guerra

Definición. El significado bíblico de escudo es la denominación que se le da a un arma de estilo defensivo. La cual, se porta en un brazo y sirve para cubrirse de las embestidas de los enemigos y las flechas de los aires.

Los escudos se empleaban para las guerras y las peleas, por lo que los soldados lo llevaban consigo en los campos. Hay dos tipos, el circular que es pequeño y ovalado, se usa en combates cuerpo a cuerpo, es ligero y fácil de transportar.

Por otra parte, el grande, es largo y pesado, la utilidad de este era para crear las murallas defensivas de hombres-escudo. Con el fin de evitar que las tropas enemigas entraran en las filas aliadas.

Escudos en las sagradas escrituras

El término escudo en la Biblia suele aparece, pues en esos tiempos, las guerras e invasiones abundaban. Por lo que era un utensilio que se necesitaba con frecuencia en los ejércitos.

En el libro de los reyes se describe como Salomón ordenó fabricar una gran cantidad de escudos. De tal modo, solicitó doscientos escudos de los grandes, que estuvieran bañados en oro. En ellos gastó 600 siclos.
Otros más humildes se producían con madera y con el objeto de hacerle una cobertura que evitara los daños, se les forraba con cuero. Samuel en su segundo libro habla del escudo de Saúl, pero en un sentido simbólico.

El muro de escudos

Con estas herramientas se armaron estrategias de batalla que sirvieron para salir victoriosos en innumerables afrentas. El muro se popularizó gracias a los vikingos, pues al verse superados en números por sus rivales, tuvieron que utilizar la inteligencia.

De tal forma, que entrenaron en el arte de la defensa y el ataque conjunto. Así, en el momento de la confrontación, un grupo de hombres se amontonaban al frente. Ellos colocaban sus escudos uno sobre otro, haciendo una barrera.
Si los otros atacaban primero, el muro tenía que resistir sin dejar pasar a ningún individuo, mientras, la línea trasera defendía y mataba a los que se acercaban.

Por el contrario, si tocaba atacar, el muro caminaba de manera lenta, empujando hacia atrás. Detrás de esa pared se colocaban lanceros, quienes insertaban las puntas de las lanzas en las rendijas.

Por lo que, daban el golpe mortal a aquellos que estuvieran delante de su espectacular maniobra. Esta técnica la adquirieron los helenos y romanos en el futuro.

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