Aditaim significado bíblico

aditaim

Definición. El significado bíblico de Aditaim, es lugar cerca de Bet-semes en la Sefela o tierra baja. El término viene del hebreo Adîthayim que se traduce como sitio muy elevado o doble adorno.

Por su parte, se sabe que Aditaim fue una de las ciudades que se le otorgó a la tribu de Judá cuando se realizó la repartición de los territorios. Sus registros aparecen en el libro de Josué y desde allí, se nos indica que varios personajes bíblicos dieron su paso por allí.

Pese a ello, en la actualidad no se conoce una ubicación exacta para Aditaim. En tanto que, su nombre se menciona escazas veces dentro de la Biblia. Todo ello, en conjunto con Gedera y Gederotaim, con las catorce ciudades que contenían cada una sus aldeas.

Eso sí, la descripción de Aditaim nos relata que se trataba de una especie de llanura o región de transición de colinas. La cual, contaba con diversas pendientes y colindaba entre los montes de Judea. A la par, poseía vasta naturaleza, un clima templado y áreas fértiles que les resultaron de gran utilidad a los hijos de Dios para las cosechas de sus alimentos.

Aditaim la herencia de Israel

Sabemos que Aditaim fue una de las ciudades que le perteneció a la tribu de Judá en la repartición de las tierras. Su nombre figura con el de Gereda y Gederotaim, las que, contaban con sus aldeas y que las familias supieron distribuir para su subsistencia.

Además, los versículos en donde aparece Aditaim nos dicen que se trató de un lugar importante. Dado que, fue el cumplimiento de una promesa por parte del Altísimo para los descendientes de Abraham, Isaac y Jacob.

Y es que, desde la antigüedad y en el libro del Génesis, se menciona varias veces el tema de la herencia para los hijos de Israel. Pues, el Señor realizó una promesa muy relevante a Abraham y sus descendientes, no solo al engrandecerlos en número, sino también en territorio.

Es por eso, que Aditaim tiene tanta importancia dentro del decreto de la tierra que se relaciona con la presencia de Dios. Sin dejar de lado, las múltiples bendiciones que recibieron las personas que allí habitaron. En donde, sobresale la fertilidad dada a las mujeres y a la tierra.

Pues, las promesas de Dios relataban un nuevo comienzo y el cumplimiento de sus estatutos, les concedería a los hombres su propia gloria. Todo ello, de la mano de Abraham, quien engrandeció su nombre y conformó una nación.

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