Pestilencia significado bíblico

pestilencia

Definición. El significado bíblico de pestilencia, es una gran enfermedad que alcanza el nivel de epidemia o pandemia. También se asocia de manera figurativa como un adjetivo negativo para denotar desgracias o castigos. Es un vocablo muy presente en varios libros de la Biblia y forma parte fundamental en relatos importantes de la palabra de Dios. Proviene del latín 'dever' y del griego 'loimós'.

¿Dónde esta el término pestilencia en la Biblia?

La pestilencia aparece en varios libros, pero se destaca un poco más en el Antiguo Testamento. Por ejemplo, en las primeras obras se presente esta expresión como un símbolo de castigo divino por parte de Dios. En Deuteronomio 32:24 se registra: 'Los consumirá el hambre, la pestilencia y fiebres mortales'.

Además, la peste se define como ‘la espada de Dios’ para desatar el castigo al pueblo de Israel (1-Crónica 23:12). En este suceso la pestilencia mató a setenta mil hombres en consecuencia de la tentación de Satanás a David por hacer el censo. En Ezequiel 7 también se habla de la pestilencia en forma de condena para aquellos que estén dentro de la ciudad (14-15).

En el Nuevo Testamento este término aparece en palabras de Jesús cuando predice la destrucción de Jerusalén. Esto se evidencia en Lucas 21:11, allí el hijo del Padre define con exactitud cada una de las desgracias que caerán sobre la ciudad. En el libro del Apocalipsis se menciona al vocablo como un elemento más del último juicio que Dios desatará en el fin del mundo.

¿Qué simboliza la pestilencia en la fe cristiana?

A pesar de que el vocablo se relaciona con enfermedades y epidemias, varias traducciones en otros idiomas refieren el significado a 'desastre'. Es decir, el término también se emplea para explicar una devastación total, incluyendo otros males aparte de los físicos e individuales de los pueblos. Esta expresión se puede considerar como sinónimo de destrucción, además, siempre va acompañada de la hambruna.

Según la Biblia, quién genera y produce pestilencias es el mismo Creador y Dios del pueblo de Israel, aunque se nos exhorta a no temer. En el Salmo 91 (oración del creyente) se dice que ‘no debemos tener miedo ante la peste que avanza en las tinieblas’. Dicho pasaje confirma que Dios protege a todo aquel que confía en su poder y presencia.

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