Amós significado bíblico

amos

Definición. El significado bíblico de Amós, es el que lleva la carga, estuvo entre uno de los doce elegidos conocidos como profetas menores. Fue vaticinador en Israel y el reino del norte durante el mandato de Jeroboam II.

Su labor antes de llevar la palabra de Dios, era ser pastor y cosechador de higos, originario de Tecoá, cuyo asentamiento se ubica en Judea y Samaria.

Fue descendiente de Nahúm y padre de Matatías en la familia del salvador, un registro que tiene cabida en los escritos de Lucas. Aun cuando no se educó para ser un profeta, Dios le llamó y que predicara en Israel, como lo afirma el versículo de Amós. 7:15 'Jehová fue quien me sacó de detrás de las ovejas y me dijo: ve y habla de parte mía a Israel, mi pueblo'.

Amós y Amasias

Cuando hacemos mención de ellos, debemos recordar que Amasias era un sacerdote de Betel con el cual tuvo un conflicto Amós. Tras el clérigo enviar un recado al rey de Israel, le decía que conspiraba contra él, en todo el centro de la ciudad.

Donde sugería que debían callarlo, ya que estaba hablando de su caída, el cual fallecería a espada y que Israel se le llevaría al desierto lejos de su tierra.

Para luego ir con Amós y decirle que se fuera de Betel, que ese si era un santuario real y templo nacional. Por ello, le dijo que saliera a Judá, donde se podría ganar la vida dándoselas de profeta.

A lo que, Amós le respondió que no era más que un simple hombre que tenía sus vaquitas y unas cuantas higueras. Y le señaló que Dios le hizo el llamado a que le hablara al pueblo de Israel.

Así mismo, Amós le aconsejó de parte del Eterno a Amasias, que dejara de insultar la raza de Isaac, puesto que un día su esposa se prostituiría, sus hijos morirían en guerra y perdería todos sus bienes.

Amós con la actualidad

Al querer trazar una comparación, no es por hacernos menos, sino para que podamos abrir los ojos y llevar una vida digna. Y de tal modo, al igual que Amós, se nos llame o tome en cuenta ante la presencia del creador.

También, se trata de tocar nuestra parte humana, donde demostremos humildad, ya que Amós no tenía los estudios para ser profeta, pero lo llegó a ser. Internalicemos esto con verdadera convicción, que nosotros somos los elegidos por Dios para que su palabra no sea en vano.

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