Tempestad significado bíblico

tempestad biblia significado

Definición. El significado bíblico de tempestad se refiere al fenómeno meteorológico en el que la naturaleza se manifiesta con viento y grandes nubes. En el Antiguo Testamento vemos que esta palabra posee varios términos similares. Supa es el viento tormentoso traducido como ‘torbellino’, es asociada con los desastres, problemas o dificultades.

En este caso encontramos un pasaje en Isaías 29:6 donde David expresa su deseo de escapar de la tempestad. Además, en el antiguo testamento también se pronuncia que la llegada de Jesucristo será con truenos, terremotos, tempestades e incendios consumidores. En el Nuevo Testamento el término usado era 'lailaps' que se refería a la tempestad producida sobre el mar cuando navegaban.

Vemos que en la Biblia era muy común que las personas enfrentan tormentas, y no solo en el sentido figurativo. Debido a que mujeres y hombres hijos de Dios tuvieron que pasar por estas dificultades que sirvieron de ejemplo para la perseverancia. Se dice que 'tempestad' y 'temporal' derivan del latín 'tempus', por lo tanto, en la antigüedad las tormentas también recibían este término.

Su relación es que existían tempestades que sucedían en igual época todos los años. Por ejemplo, en la actualidad es común que un fenómeno natural que ocurre en el mismo periodo de tiempo recibe el nombre de tempestades. En cambio, aquellas que no siguen este patrón son mejor distinguidas como 'tormentas'.

Momentos de tempestad conocidos en la Biblia

Se reconoce a la primera gran tempestad contada en las sagradas escrituras al famoso 'diluvio'. Este acontecimiento inundó toda la tierra por recomendación de Dios como pretexto de volver a empezar. Para enfrentar el desbordamiento, nuestro señor Jesucristo tuvo que ordenarle a Noé que construyera una gran embarcación con el propósito de preservar especies.

Además, también tenían el objetivo de un archivo real de las personas que sí creían en el aviso de Dios. Otro acontecimiento importante en la biblia es el naufragio de Pablo de Tarso conocido como la 'tercera gran tempestad'. Se encuentra registrado en hechos 27 y 28, cuando el imperio romano ordenó aprisionar al apóstol, lo llevaron a bordo de una embarcación militar.

Su viaje había sido para Italia, pero en el trayecto Dios le habló a Pablo sobre una gran tempestad que lo libraría con vida. Así como también ayudaría a escapar a otros soldados y prisioneros. Según las narraciones, el viaje iba muy tranquilo en aguas calmas hasta que se vio afectado por la fuerza del viento durante más de 10 días.

Subir