Ararita significado bíblico

ararita

Definición. El significado bíblico de Ararita, es hombre de las montañas o de Arar. Aunque, no se conoce un lugar con ese nombre hasta la fecha. Por ende, podemos afirmar que este fue uno de los apelativos que se les colocaban a los valientes de David. Ya que, provenían de las montañas situadas en Judá.

Por su parte, los araritas más reconocidos en los tiempos bíblicos eran Sama, Jonatán y Ahíam. Se dice que fueron hombres leales a la palabra y a los estatutos del Señor.

El ararita valiente

Sama fue un ararita morador de la montaña, hijo de Agué. En su época, tuvo una heredad en la que decidió sembrar lentejas con el fin de proveer alimentos a su familia. Sin embargo, un día aparecieron unos filisteos que pretendían atacarle una vez que sus legumbres estaban listas de cosechar.

Ante tal circunstancia, Sama el ararita mostró su valentía al pararse en medio del campo y defendiendo lo que tanto esfuerzo le costó. Así pues, derrotó a los filisteos y por ello, Dios lo recompensó con sus bendiciones, multiplicando sus cosechas y otorgándole la victoria.

Los araritas de David

En la antigüedad existieron unos hombres que estaban al servicio de David y que se caracterizaban por su tenacidad y valentía, eran araritas. Siempre se les preparaba para asumir la batalla y enfrentarse a la guerra si fuera necesario.

Es por eso, que cuando los enemigos atacaban a Israel, los araritas luchaban bajo la dirección de David, demostrando su coraje. Sin dejar de lado, la obediencia a lo que Dios les comunicara, lo que, refleja de forma transparente la vida de los creyentes. Sobre todo, en aquellas circunstancias difíciles en las que se debe tomar la decisión más acertada.

Ararita como simbolismo

En la actualidad, muchos líderes religiosos incitan a los fieles a tomar el ejemplo de Sama el ararita y de los demás hombres que sirvieron a David. Pues, el enemigo siempre va a estar listo para atacar en los momentos menos esperados y debemos saber cómo actuar.

El episodio de las lentejas, refleja el esfuerzo que colocamos en una cosa para que crezca y dé sus frutos. Podría tratarse de la familia, el trabajo o los estudios. Y si otro llega a destruir lo que construimos, debemos ser valientes y pelear con la ayuda del Padre Celestial.

Lo peor que pueden hacer las personas es huir de sus problemas. Así pues, luchemos con valentía por lo nuestro del mismo modo en que lo hizo el ararita.

Subir