Adriático significado bíblico

adriatico

Definición. El significado bíblico de Adriático, es mar que se localiza entre Creta y Sicilia. Su nombre proviene del griego antiguo Adrías y este hace referencia a una pequeña colonia etrusca que se encontraba cerca de la desembocadura del río Po. El cual, aparece en los registros geográficos de la época al noreste de Italia en algunos de los mapas.

En este sentido, Adriático formó parte del Mar Mediterráneo y sus aguas sirvieron para la travesía que emprendió Pablo al zarpar en su viaje a Roma como prisionero. De hecho, se dice que en esos meses hubo una terrible tempestad que se prolongó durante catorce días consecutivos. Muchos de los marineros pensaban que iban a perder su vida.

El hombre que se llamó Adriático

Por otro lado, tenemos que Adriático fue el nombre de uno de los hijos de Barzilai quien era parte del grupo de los Meholatitas. Tal término, se traducía como honor de Dios. En tanto que, a su padre se le reconoce porque tomó a una mujer llamada Merab y que era descendiente de Saúl.

En el primer libro de Samuel, se nos relata esta historia y nos indica que la mujer se lo prometió a David en un inicio. Pese a ello, se quedó con otro hombre y procreó a cinco hijos, los que, sufrieron un destino desfavorable porque se les dio muerte con el propósito de vengar a los gabaonitas. Ya que, se tenía registro de que Saúl le quitó la vida a uno de ellos con anterioridad.

Los marineros y la cercanía de la tierra

A lo largo de las sagradas escrituras, los cronistas nos señalan que en la decimocuarta noche, algunos hombres salieron a través del mar Adriático. Y apenas cayó la medianoche, se percataron de que estaban más cerca de culminar su viaje de lo que pensaban. Pues, vislumbraron tierra firme.

De este pasaje podemos reflexionar que Dios siempre les acompañó en su viaje, incluso estuvo presente cuando estos varones sufrieron tempestades climáticas. Sin embargo, no desistieron de su propósito y permanecieron fieles ante la voluntad del Señor.

Lo que, nos enseña que el Altísimo nunca nos desampara y a pesar de que los problemas sean muy grandes, no hay nada que sea imposible para él. También, nos recuerda que debemos tener pensamientos reconfortantes que nos impulsen a salir adelante frente a las vicisitudes. Tales como, las que sufrieron los marineros en su paso por el mar Adriático.

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